Así es como mi madre elimina esas molestas manchas oscuras del cuello, axilas y codos de forma natural.

Habitualmente las mujeres nos ocupamos de cuidar la piel del rostro con cremas hidratantes y todo tipo de truco casero que nos ayude a mantener una apariencia joven y armoniosa, pero incluso cuando nos maquillamos olvidamos una parte muy importante que también es muy visible: el cuello.

El cuello también se ve afectado por el paso del tiempo, las manchas propias de la piel y las arrugas y a menudo también se ve afectado por la falta de limpieza profunda.

Para mantener tu cuello saludable y acorde a la piel de tu rostro, te recomendamos que apliques el mismo tratamiento que a la piel del rostro para que ambas pieles luzcan parejas en cuanto a tono y apariencia.

Para lograrlo deberás hidratar la piel del cuello de la misma manera que hidratas el cutis, pero antes de hacerlo es importante eliminar todo tipo de células muertas para que los tratamientos sean efectivos.

Para eso te recomendamos un exfoliante natural que eliminará los restos de piel seca que se produjeron como consecuencia de un mantenimiento inadecuado. Es sumamente fácil y económico de preparar.

Toma un poco de avena y agrega puré de tomate hasta formar una pasta. Cuida de no moler la avena de manera tal de que quede hecha polvo para que no pierda su poder exfoliante.

Aplica esta pasta obtenida en el cuello y déjala actuar unos 20 minutos. Luego, con la ayuda de tus dedos frota el cuello realizando movimientos circulares para remover y limpiar en profundidad. Repite este tratamiento tres veces a la semana para mantener la piel del cuello limpia.

Para lograr un mantenimiento adecuado de la piel te recomendamos lavar tu cara a diario como lo haces de manera habitual, pero también lavar la piel del cuello. A continuación, de la misma manera que aplicas crema hidratante en tu cutis, aplica en el cuello.

Para un mantenimiento de hidratación permanente realiza masajes en tu cuello desde la barbilla hacia los hombros con aceite de almendras.

No olvides que esta piel es muy similar a la de la cara con la diferencia de que no siempre recibe los mismos cuidados pero al mismo tiempo es una piel tan visible como la del rostro. Es por eso que es importante tener en cuenta que los rayos UV afectan esta piel sin que nos demos cuenta, de modo que es imprescindible aplicar protectores solares siempre que nos expongamos al sol.

Por último, cuida de los accesorios o cadenas que utilizas en el cuello ya que pueden estar hechos de materiales de baja calidad que oscurecen la piel del cuello. Evita usarlos.