6 tips para remover completamente la cera de los oídos

El oído es una parte del cuerpo humano sumamente sensible. Tiene una composición compleja que regula el movimiento, el equilibrio; además de ser el órgano de la audición y es por esto que debemos protegerlo de bacterias, infecciones mediante una limpieza cuidadosa y nada invasiva.

Aunque el oído tiene una protección natural que es el cerumen, muchas veces el oído excede la producción de esta cera que debe ser removida para que no genere complicaciones de tipo: picazón, mareos, pérdida de la audición y malestar general.

¿Qué genera el exceso de cerumen?

– Limpieza inadecuada
– Uso de tapones para oídos
– Excesivo uso de audífonos

¿Qué síntomas presenta el exceso de cerumen?

– Disminución de la audición
– Dolor de oídos
– Zumbidos en los oídos
– Mareos
– Sensación de oídos llenos

El uso de los hisopos debe realizarse con mucho cuidado. Si bien algunos médicos desaconsejan su uso, lo importante es higienizar el oído hasta un cierto punto porque el problema se origina cuando empujamos el hisopo en demasía hacia el interior del oído, compactando la cera allí dentro.

Esta obstrucción del canal auditivo puede generar infecciones y disminución de la audición.

Para evitar este tipo de mecanismo de limpieza, te sugerimos algunas técnicas que no dañan el oído y son fáciles de poner en práctica.

1. Solución salina:

En ½ taza de agua tibia disolver 1 cucharadita de sal. Remojar un trozo de algodón en esa solución y exprimir sobre el oído, con la cabeza inclinada, dejando ingresar algunas gotas en el canal auditivo. Realice el mismo procedimiento con el otro oído. Vuelva a girar la cabeza y drene el líquido sobre papel absorbente.

2. Aceite de parafina:

Poner varias gotas de aceite de parafina en una cuchara y calentarla sobre una vela. Una vez que el líquido esté tibio, no caliente, inserte 5 gotas en cada oído. Dejarlo actuar varios minutos y enjuague con agua limpia.

Este debe ser unos de los remedios caseros más utilizados para ablandar el cerumen endurecido.

3. Agua oxigenada:

Mezcle partes iguales de agua y peróxido de hidrógeno y vierta unas gotas en cada oído. Gire la cabeza para que la mezcla actúe dentro del oído durante unos minutos.

4. Glicerina:

Aplique 4 o 5 gotas de glicerina farmacéutica en cada oído para ablandar el cerumen que desea retirar. Limpie con un algodón el excedente.

5. El alcohol y la mezcla de vinagre:

Mezcle alcohol y vinagre. Empape una bolita de algodón con la preparación y colóquela en el oído. Deje actuar unos minutos y retire. Cuide de que el algodón no sea muy pequeño como para que no quede incrustado dentro del canal auditivo.

6. Aceite de oliva:

Por las noches, antes de acostarse, coloque dos gotas de aceite de oliva en un solo oído. Al día siguiente repita la operación con el otro oído. Repita durante 4 noches consecutivas.

Estos remedios caseros representarán un alivio para sus oídos, pero si el problema persiste, no deje de consultar con un especialista.